Vampiro Azzoxi
Descripción del personaje
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Mi nombre ya no importa, el viento lo traslado muy lejos de mí, ahora ya no es parte de mi realidad si es que esta existe, te relate mi historia esperando no se repita…
La oscuridad y la luna siempre me han acompañado, he vivido solo desde que tengo memoria, crecí en el bajo mundo entre tabernas y alcantarillados como animal nocturno, en lugares donde los placeres carnales son lo más cercano al éxito, donde te alimentas de la desesperanza y el fracaso de los demás, en donde la traición es indispensable para sobrevivir y aprendes a amar la posibilidad de morir antes del día siguiente pero al abrir los ojos nuevamente te das cuenta que no tienes permitido ni esa vaga idea, te das cuenta que Dios y el Diablo te ignoran, que no eres absolutamente nada y vives en un purgatorio sin fin.
La soledad vivió conmigo largo tiempo y no desee nada más que la tranquilidad de mis pasos, hasta una noche…
Una noche húmeda, entre calles apenas iluminadas por faroles pobres de luz y vaporosos, encontré a una criatura desplomada en el camino pedregoso, un diminuto bulto abandonado, envuelta entre algo que alguna vez fue un abrigo y ahora solo pedazos. Te he de decir que me acerque esperando encontrar algún objeto de valor, pensando que probablemente estaba muerta por el frío y el hambre.
La toqué sentí su débil respiración entre mis dedos, la moví y me di cuenta que era una mujer demasiado esbelta, pálida y fría para estar viva, tenía cabellos largos, rizados y oscuros, en su cuerpo casi desnudo se hacía obvio el oficio que profesaba, sin embargo su rostro era dulce, casi ingenuo con facciones finas, miré sus ojos, grandes de un gris profundo, ausentes de esperanza, se notaba que hacía tiempo ya no tenían alma. Sus labios color uva se entreabrieron para murmurar algo, pero sin terminar de articular palabra se desvaneció inconsciente. La sostuve en mis brazos y la llevé al cuarto donde me hospedaba, arriba de una taberna cercana. Esa criatura inspiraba tanta lastima en mi que no pude dejarla en la crueldad del clima que casi lograba su cometido.
La cuide algunos días, no recuerdo con exactitud cuantos. Ella comía insignificantemente, sus labios de un intenso rojo al fin contrastaban enormemente con su palidez aún cadavérica. Yo la observaba con indiferencia, no despertaba en mí sentimiento alguno, solo estaba ahí, hasta esa noche, esa maldita y bendita noche cuando todo cambió…
Yo dormía, era de madrugada afuera llovía y relampagueaba, ella se metió sigilosamente entre mis sabanas, desperté y la miré, era tan hermosa, con sus ojos grises y vacíos me miraba. No dijo nada, se posó cerca de mí, yo no podía ni quería que se detuviera. Sentí su piel tersa y fresca en mi piel y luego entre mis piernas, su boca besaba mis labios inertes, su cabello rozaba mi pecho, ella me acariciaba y yo solo pude abrazarla, estrecharla tan fuerte contra mí y de mi boca salió un extraño sonido de satisfacción y me atrevería a decir que de felicidad, tal vez ya lo había deseado desde que la vi por primera vez. Ella me besaba el cuello y al siguiente momento un éxtasis indescriptible y un escalofrío invadieron todo mi cuerpo, mis músculos se paralizaron, mi sangre se agolpó y mi corazón dejó de latir un instante, el aire no penetró a mis pulmones, la desesperación e incertidumbre se hicieron presentes, sentí como moría, percibí la rigidez mortuoria de mi cuerpo y como lo que quedaba de mi alma me abandonaba.
Ella desapareció, me dejó inmóvil y confundido, luchando con sensaciones desconocidas e inexplicables, dejándome las únicas pruebas de su existencia: dos orificios en mi cuello y el ser en el que me he convertido, de tez pálida y hambre atroz e insaciable, un ser nocturno e inmortal, con todo y nada para la eternidad y dueño del infinito tiempo.
Ahora me conocen como Azzoxi y mi destino y fuerza es la venganza, mataré, desangraré y lucharé con el único fin de encontrarte criatura hermosa para probar la sangre de la venganza satisfecha, y ver el dolor en tu lánguido rostro cuando esta se cumpla. Maldita seductora esperame por que no existe obstáculo alguno que pueda detenerme.
Mi nombre ya no importa, el viento lo traslado muy lejos de mí, ahora ya no es parte de mi realidad si es que esta existe, te relate mi historia esperando no se repita…
La oscuridad y la luna siempre me han acompañado, he vivido solo desde que tengo memoria, crecí en el bajo mundo entre tabernas y alcantarillados como animal nocturno, en lugares donde los placeres carnales son lo más cercano al éxito, donde te alimentas de la desesperanza y el fracaso de los demás, en donde la traición es indispensable para sobrevivir y aprendes a amar la posibilidad de morir antes del día siguiente pero al abrir los ojos nuevamente te das cuenta que no tienes permitido ni esa vaga idea, te das cuenta que Dios y el Diablo te ignoran, que no eres absolutamente nada y vives en un purgatorio sin fin.
La soledad vivió conmigo largo tiempo y no desee nada más que la tranquilidad de mis pasos, hasta una noche…
Una noche húmeda, entre calles apenas iluminadas por faroles pobres de luz y vaporosos, encontré a una criatura desplomada en el camino pedregoso, un diminuto bulto abandonado, envuelta entre algo que alguna vez fue un abrigo y ahora solo pedazos. Te he de decir que me acerque esperando encontrar algún objeto de valor, pensando que probablemente estaba muerta por el frío y el hambre.
La toqué sentí su débil respiración entre mis dedos, la moví y me di cuenta que era una mujer demasiado esbelta, pálida y fría para estar viva, tenía cabellos largos, rizados y oscuros, en su cuerpo casi desnudo se hacía obvio el oficio que profesaba, sin embargo su rostro era dulce, casi ingenuo con facciones finas, miré sus ojos, grandes de un gris profundo, ausentes de esperanza, se notaba que hacía tiempo ya no tenían alma. Sus labios color uva se entreabrieron para murmurar algo, pero sin terminar de articular palabra se desvaneció inconsciente. La sostuve en mis brazos y la llevé al cuarto donde me hospedaba, arriba de una taberna cercana. Esa criatura inspiraba tanta lastima en mi que no pude dejarla en la crueldad del clima que casi lograba su cometido.
La cuide algunos días, no recuerdo con exactitud cuantos. Ella comía insignificantemente, sus labios de un intenso rojo al fin contrastaban enormemente con su palidez aún cadavérica. Yo la observaba con indiferencia, no despertaba en mí sentimiento alguno, solo estaba ahí, hasta esa noche, esa maldita y bendita noche cuando todo cambió…
Yo dormía, era de madrugada afuera llovía y relampagueaba, ella se metió sigilosamente entre mis sabanas, desperté y la miré, era tan hermosa, con sus ojos grises y vacíos me miraba. No dijo nada, se posó cerca de mí, yo no podía ni quería que se detuviera. Sentí su piel tersa y fresca en mi piel y luego entre mis piernas, su boca besaba mis labios inertes, su cabello rozaba mi pecho, ella me acariciaba y yo solo pude abrazarla, estrecharla tan fuerte contra mí y de mi boca salió un extraño sonido de satisfacción y me atrevería a decir que de felicidad, tal vez ya lo había deseado desde que la vi por primera vez. Ella me besaba el cuello y al siguiente momento un éxtasis indescriptible y un escalofrío invadieron todo mi cuerpo, mis músculos se paralizaron, mi sangre se agolpó y mi corazón dejó de latir un instante, el aire no penetró a mis pulmones, la desesperación e incertidumbre se hicieron presentes, sentí como moría, percibí la rigidez mortuoria de mi cuerpo y como lo que quedaba de mi alma me abandonaba.
Ella desapareció, me dejó inmóvil y confundido, luchando con sensaciones desconocidas e inexplicables, dejándome las únicas pruebas de su existencia: dos orificios en mi cuello y el ser en el que me he convertido, de tez pálida y hambre atroz e insaciable, un ser nocturno e inmortal, con todo y nada para la eternidad y dueño del infinito tiempo.
Ahora me conocen como Azzoxi y mi destino y fuerza es la venganza, mataré, desangraré y lucharé con el único fin de encontrarte criatura hermosa para probar la sangre de la venganza satisfecha, y ver el dolor en tu lánguido rostro cuando esta se cumpla. Maldita seductora esperame por que no existe obstáculo alguno que pueda detenerme.
Estadísticas
| Botín total: | 94.790,00 litros de sangre |
| Víctimas mordidas (link): | 19 |
| Combates: | 507 |
| Victorias: | 153 |
| Derrotas: | 354 |
| Empates | 0 |
| Oro adquirido: | ~ 31.000,00 ![]() |
| Oro perdido: | ~ 291.000,00 ![]() |
| Daño causado: | 16248 |
| Puntos de vida perdidos: | 118007 |
Habilidades de Azzoxi:
| Nivel del personaje: | Nivel 25 |
| Fuerza: | ![]() (41) |
| Defensa: | ![]() (41) |
| Agilidad: | ![]() (40) |
| Resistencia: | ![]() (36) |
| Destreza: | ![]() (32) |
| Experiencia: | ![]() (2932|3125) |
La estadística del Santuario Ancestral Azzoxi
| Desafíos intentados: | 1 |
| Desafíos exitosos: | 0 |
| Desafíos perdidos: | 1 |
Datos del perfil
| Género: | Masculino |
| Edad: | 20-25 Años |
| Localización: | en la mas recondito del infierno (DF) |
| Número de ICQ: | --- |
| MSN Messenger: | --- |
| Yahoo Messenger: | --- |
| AIM-nombre: | --- |
| Jabber ID | --- |
| Skype ID | --- |
Arena
Azzoxi No ha conseguido un reconocimiento especial en el ranking de la arena.


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